
Madre de Dios, julio de 2026. El Gobierno Regional de Madre de Dios, a través de la Gerencia Regional Forestal y de Fauna Silvestre (GRFFS), otorgó un reconocimiento oficial a doce titulares de concesiones para el aprovechamiento de castaña que cuentan con Certificación de Manejo Forestal FSC (FM CoC) y Declaración de Servicios Ecosistémicos FSC.
El reconocimiento fue formalizado mediante la Resolución Gerencial Regional N° 0669-2026-GOREMAD-GRFFS, que acredita el cumplimiento de estándares internacionales de sostenibilidad, legalidad, trazabilidad y conservación de la biodiversidad, y autoriza la aplicación de descuentos en el pago por derecho de aprovechamiento de estos castañeros, en el marco de los lineamientos aprobados por el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre para promover buenas prácticas forestales.
Durante el primer año de vigencia de la certificación, los concesionarios recibirán un descuento del 15 % en el derecho de aprovechamiento y, de mantenerse vigente la certificación, este beneficio podrá incrementarse progresivamente hasta el 55 % luego del quinto año consecutivo, acumulándose con otros incentivos por buenas prácticas hasta un máximo del 70 %.
Beneficios más allá de los descuentos
Más allá de los descuentos en el pago por el derecho de aprovechamiento, la resolución realiza un reconocimiento oficial del Estado peruano a estos concesionarios que, con la certificación FSC, asumen un compromiso con el manejo forestal sostenible y la conservación del bosque amazónico en el contexto de una región que enfrenta la presión de actividades informales e ilegales que exigen el cambio de uso del suelo, tales como la minería aluvial de oro y la agricultura migratoria.
Frente a esta realidad, las concesiones certificadas demuestran que es posible mantener el bosque en pie, generar ingresos de manera legal y fortalecer la competitividad del sector mediante el cumplimiento de estándares internacionales de sostenibilidad que, constituyéndose en elemento diferenciador, mejoran el posicionamiento comercial de las concesiones certificadas y les abren nuevas oportunidades en mercados nacionales e internacionales, especialmente en estos últimos, donde cada vez más los consumidores pagan precios premium por productos libres de deforestación.
Asimismo, contar con una Declaración de Servicios Ecosistémicos FSC representa una oportunidad para diversificar las fuentes de ingresos de las concesiones. Al verificar de manera independiente los resultados obtenidos en materia de conservación de la biodiversidad, este reconocimiento incrementa la credibilidad de los titulares frente a empresas, inversionistas y organizaciones interesadas en financiar resultados ambientales verificables. Ello puede facilitar el acceso a mecanismos de financiamiento vinculados a biodiversidad, mercados voluntarios de carbono cuando corresponda, programas de responsabilidad empresarial y otras iniciativas que reconocen el valor económico de los servicios ecosistémicos.
Productores que lideran el cambio
Los concesionarios reconocidos son Justa Castro Quispe, Liwiston Vargas Silvano, Mario Pablo Mamani Chura, Ubaldo Fernández Choquehuanca, Cesario Claudio Espinoza Lenes, Isabel Martínez Vargas, Domingo Quispe Pinedo, Franklin Quispe Gómez, Luisa Ochoa Puma, Paulino Quispe Ramírez, Víctor Huamani Ccamo y Víctor Quispe Flores.
Los doce titulares administran 10,951.33 hectáreas de concesiones castañeras con certificación FSC, ubicadas en las provincias de Tambopata y Tahuamanu.
Un precedente para los incentivos forestales en el Perú
La aplicación de este incentivo constituye un hito para la política forestal peruana, al demostrar que la articulación entre la certificación forestal voluntaria y los incentivos públicos puede generar beneficios concretos para quienes gestionan los bosques de manera responsable.
Este mecanismo reconoce el esfuerzo de los concesionarios que invierten en mejorar continuamente sus prácticas de manejo y envía una señal clara de que la sostenibilidad, la legalidad y la conservación pueden traducirse en ventajas competitivas y beneficios económicos.
En el caso de Madre de Dios, donde la castaña representa una de las principales actividades económicas vinculadas al bosque en pie, este reconocimiento fortalece un modelo productivo que genera ingresos para las familias locales, conserva el bosque amazónico y contribuye al cumplimiento de los compromisos nacionales e internacionales del Perú en materia de biodiversidad, cambio climático y manejo sostenible de los recursos forestales.
